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Los dueños del poder en Córdoba

Clan Ñoño y Musa
El 80% de los recursos con que se financiaron las nuevas fichas de los excongresistas presos Bernardo Elías y Musa Besaile provino de familiares de los candidatos o de sus propios patrimonios, con donaciones individuales que superan los 100 y hasta 200 millones de pesos.
Por Carlos Eduardo González

La política en Córdoba está repartida en dos clanes visibles que conviven y funcionan juntos. Uno es el de los Elías, encabezado por Bernardo Miguel “Ñoño” Elías, y otro el de los Besaile, donde el cacique es Musa Besaile. Ambos exsenadores, oriundos de Sahagún, están detenidos en prisión por escándalos de corrupción, por lo que tuvieron que reorganizar sus fichas para heredar sus votos a familiares y cercanos para no perder el poder nacional y regional que han acumulado con los años.

Para las legislativas de marzo, ambos clanes inscribieron a seis candidatos a Cámara y Senado. Sin embargo, sólo obtuvieron curul los tres del clan Besaile: John Moisés Besaile Fayad, Erasmo Elías Zuleta Bechara y Sara Piedrahita Lyons; mientras que Eduardo ‘Joche’ Tous, Julio Elías Vidal y Jaime Luis Lacouture Peñaloza, auspiciados por el “Ñoño”, se quemaron.

Colombiacheck investigó cómo se financiaron estos políticos y quiénes están detrás de esos aportes y encontró que, principalmente, los recursos provienen de familiares de los candidatos, en donde se incluyen abuelas, tíos, primos o cuñados, recursos propios y, en menor medida, de algunos contratistas del Estado.

El apellido Elías se convirtió en uno de los más importantes del departamento, gracias a la estructura que creó el fallecido Jorge Ramón “Joshe” Elías Nader, senador y gobernador. Sus familiares han sabido mantener la relevancia política del apellido, sobre todo su sobrino “Ñoño” Elías, el tercer senador más votado del país en 2014.

José Tous de la Ossa se convirtió en el llamado a heredar la curul en el Senado de Elías debido a su cercanía con el político, pues está casado con Adriana Elías, prima del exsenador. Pero los 46.700 votos que sacó en marzo no le alcanzaron para llegar. Tous, quien se graduó como ingeniero civil de la Corporación Universitaria de la Costa, fue nombrado en 2007 director regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Córdoba, en donde, según una investigación de la Fundación Paz y Reconciliación, fortaleció su base electoral repartiendo bienestarina en los barrios populares de Montería a través de líderes de la “Ñoñomamía”, como es conocido el movimiento político de Bernardo Elías.

Clan Ñoño y Musa

Tomado de Las2orillas, luego de que el exsenador borrara todo su historial de Instagram https://www.las2orillas.co/joche-tous-la-llave-del-nono-contratos-votos-...

Hace cuatro años, Tous fue elegido representante a la Cámara, por el partido de La U, como fórmula electoral del “Ñoño”. Esta vez, Tous usó 117 millones de pesos para su campaña de su propio bolsillo, mientras que entre Eduardo Ramón Tous Buelvas, su padre; Adriana Margarita Elías Tulena, su esposa; y María Patricia de La Ossa de Tous, su madre, aportaron 77 millones: 20 millones cada uno de sus padres y 37 millones por parte de su esposa. Otros 20 millones llegaron de una ayuda en especie que le dio RCN.

Por su parte, avalado por el Partido Conservador, Jaime Luis Lacouture Peñaloza también aspiraba a llegar al Senado en representación de la “Ñoñomanía”, debido a sus relaciones políticas y familiares con el clan. Lacouture está casado con Sharyne Elías Tulena, otra de las primas de “Ñoño”. Elías Tulena fue miembro de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de Dieb Nicolás Maloof Cusé y contratista del IDU en 2009, por un periodo de 12 meses con una asignación mensual de más de 5 millones, contrato por el cual la Contraloría de Bogotá hizo un hallazgo de incidencia disciplinaria y fiscal debido a que la contratista no cumplió a cabalidad con sus funciones. Ella le hizo un préstamo de 130 millones a la campaña de Lacouture, mientras que los demás recursos (77 millones) salieron de su propio bolsillo.  

Desde hace varios años Lacouture y el “Ñoño” vienen trabajando juntos, sobre todo en La Guajira donde, en 2014, Elías sacó la votación más alta en el departamento, cerca de 16.950 votos. El “Ñoño” ha apadrinado a Lacouture en puestos en el Ministerio de Transporte.  Gracias a esta influencia, Lacouture se convirtió en director del Fondo de Pasivo Social de Ferrocarriles Nacionales de Colombia.

El tercero de los quemados fue Julio Alberto Elías Vidal, el hermano del “Ñoño” que era uno de los que llegaba con más opciones a la Cámara. De 36 años e ingeniero de sistemas, Elías Vidal inscribió su candidatura por el Partido de la U gracias al apoyo que recibió de cuatro aportantes, uno de ellos el propio partido, que le donó 70 millones.

El resto de aportantes hacen parte de su familia. Uno es su primo Assa Feris Elías, quien le hizo un préstamo por 65 millones y figura como representante legal de la Fundación Feria Ganadera y Agroindustrial de Córdoba, que tiene dos contratos con el Estado. Uno es con el Banco Agrario por 4,5 millones para realizar el cubrimiento por seis días de la participación del Banco en la 57ª feria Ganadera y Agroindustrial de Córdoba. El otro es un convenio millonario de cooperación por 730 millones con la Gobernación de Córdoba para realizar la 57ª feria Ganadera y Agroindustrial. Vale resaltar que en el momento de la asignación de dicho contrato, el gobernador del departamento era Edwin Besaile Fayad, hermano de Musa Besaile, quien fue separado del cargo, investigado a causa del escándalo del cartel de la hemofilia y otros delitos.

A la campaña de Elías Vidal también llegó un préstamo de 62,5 millones de su prima hermana Carolina Elías Nader, quien es hija de Jorge Ramón “Joshe” Elías, y otro préstamo de 35 millones por parte de su tío Moisés Elías Nader, que en el pasado fue presidente de la licorera de Córdoba.

La reorganización de Musa

La historia de los Besaile, con quien los Elías se reparten el poder del departamento, es bastante diferente. El camino lo abrió Musa Besaile en 2002, cuando fue electo representante a la Cámara por Córdoba y desde ahí, en 2014, saltó al Senado. Gracias a sus vínculos con los Elías y la influencia de su apellido en el departamento, su hermano, Edwin, llegó a la Gobernación de Córdoba y ahora su otro hermano, John, al Congreso, con la séptima votación más alta del Partido de la U.

“Johnny” Besaile, fue elegido alcalde de Sahagún en 1998 y hasta hace poco fue secretario del interior del gobernador Alejandro Lyons. Financió la mayor parte de su campaña con recursos propios, pues de su bolsillo sacó 216 millones. Por otra parte, recibió una donación de su hija Vanessa Besaile por 123 millones. Vanessa figura en varias listas del Ministerio de Agricultura sobre potenciales beneficiarios de apoyo a la comercialización de arroz paddy verde en 2014 y en 2017, pues en estos registros aparece que tiene 200 hectáreas sembradas en Majagual y otras 100 en San Onofre.

La otra contribución llegó del lado de William José Dumar, que decidió aportar 20 millones, a pesar de ser deudor moroso en Bogotá y el municipio de San Marcos.

Dentro de las decisiones que tomó el clan se determinó que Raymundo Méndez, quien fue la fórmula a la Cámara de Musa en 2014, cediera su puesto a Erasmo Elías Zuleta Bechara, su primo, debutante en política, inscrito por el Partido de la U e hijo de Mara Bechara, exrectora de la Universidad del Sinú, investigada por la justicia debido a un escándalo de contratos irregulares de ciencia y tecnología, y también suegra del gobernador Edwin Besaile.

Para su campaña, Zuleta recibió aportes de cinco personas (sin incluir los 120 millones que él mismo puso) por un monto de 356 millones. Entre los aportantes a este candidato se encuentran Saray Castilla De Bechara, su abuela, quien le donó 100 millones y Erasmo Zuleta Zuleta, su padre, quien le entregó a su campaña 95 millones.

Una de las fuentes más importantes de financiación llegó por parte de Senia María Suárez Portnoy, con un préstamo de 150 millones. Suárez figura como representante legal de la sociedad “Distribuidora de Medicamentos del Sinú Ltda.”, ubicada en Montería y dedicada al comercio al por mayor de productos farmacéuticos, medicinales, cosméticos y de tocador.

En los registros del SECOP esta empresa tiene un contrato (052 de 2017) por 60 millones en marzo de 2017, con un plazo de ejecución de 21 días, con la Unidad de salud San Francisco de Asís de Sincelejo, Sucre, para el suministro de  material para rayos X. Según información publicada en el diario Portafolio, la última facturación registrada de la empresa oscila entre 5.000 y 10.000 millones.

El caso de Boris Felipe Zapata Romero, quien hizo un aporte en especie de 6 millones, resulta más particular. Además de ser contratista del Estado, tiene una sanción disciplinaria por parte de la Procuraduría Regional de Córdoba, que lo suspendió tres meses y le impuso una multa de 26 millones, en un caso relacionado con la Gobernación de Córdoba.

Entre los contratos que tiene el personaje en cuestión con el Estado se encuentran dos con el Ministerio del Interior en 2011 y otros dos con el Ministerio de Agricultura en 2014 y 2015. Con el Mininterior su función fue apoyar la Dirección de Gobernabilidad Territorial en materia de desplazamiento forzado, revisando proyectos y normatividad para determinar el impacto frente a la política pública de atención al desplazamiento forzado y la población vulnerable. Con estos dos contratos, que tuvieron una duración de nueve meses, Zapata ingresó 66 millones.

En su paso por el Ministerio de Agricultura también tuvo dos contratos. El primero por 54,4 millones y el segundo por 32 millones por dos meses. Ambos tenían como finalidad que el contratista prestara sus servicios para el desarrollo de programas rurales y agropecuarios.

Actualmente, Zapata se desempeña como director de Asuntos para Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras del Ministerio del Interior.

Por último, Zuleta recibió aportes en especie por 5 millones de Rodismel Pérez Doria, quien también presenta antecedentes disciplinarios por un proceso con la Dian, que le costó una multa de 10 días de salario mínimo.

Según su perfil de LinkedInPérez, que es contador, se desempeña como docente de la cátedra de derecho tributario en la Universidad del Sinú. Además, trabajó como auditor tributario de la Dian Montería y, actualmente, es asesor tributario independiente.

Por último, aunque no menos importante, aparece Sara Piedrahita Lyons, quien va a repetir como representante a la Cámara, aunque ahora solo consiguió cerca de la mitad de los 105.000 votos que había conseguido en las elecciones de 2014 y que en su momento la llevaron a convertirse en la candidata más votada en la Cámara.

Piedrahita, recordada en su departamento por ser la representante de Córdoba en el Reinado Nacional de Belleza en 2008, tiene apenas 29 años pero es una de las piezas clave dentro del clan de los “ñoños”, a pesar de haberse distanciado de ellos para los comicios de este año, por los líos de su primo con la justicia, el gobernador Besaile y los “ñoños”.

Su padrino político, antes de terminar en prisión, fue su primo Alejandro Lyons, exgobernador de Córdoba, investigado por desviación de recursos y corrupción, quien, con apoyo de los “ñoños”, impulsó su carrera política. Actualmente, la Corte Suprema de Justicia investiga a Piedrahita por presuntamente haber recibido 1.100 millones para su campaña en 2014, provenientes del cartel de la hemofilia, durante la Gobernación de su primo.

Para este año, la candidata por el Partido de La U contó con 15 aportantes, de los cuales cuatro son contratistas del Estado. Entre ellos hicieron contribuciones por 40 millones, casi el 8% de los 370 millones que recibió entre donaciones, aportes y créditos para su campaña.

Una de las aportantes fue Lina Margarita Puche Coronado, quien entregó 5 millones a la campaña. En el SECOP, Puche tiene registrados dos contratos con la Policía Nacional que suman 46 millones por prestar servicios en auditoría médica.

Manuel Florencio Mejía también hizo una contribución por 20 millones. En los registros públicos aparece un contrato por 170 millones para hacer mantenimiento a los vehículos de la Universidad de Córdoba.

La relación con Javier Darío Perea, data de tiempo atrás. Entre 2012 y 2017 obtuvo seis contratos por casi 225 millones, de los cuales tres tienen que ver con aspectos de tarifas de gas y combustible; mientras que en 2014 y 2015 fue asesor en la UTL de la congresista. Perea, es, además, deudor moroso del departamento de Córdoba, al igual que Nohora del Carmen Montes, quien hizo una contribución de 20 millones de pesos a Piedrahita pero no ha cancelado su obligación con la ciudad de Monteria. 

Cabe mencionar que además de los 85 millones que puso de su bolsillo, otras altas contribuciones que recibió Piedrahita fueron la donación de 40 millones por parte de su tía, Martha de Jesús González Tous, quien también es familiar del excandidato Eduardo José Tous; y otros 41 millones por parte de su madre, María Virginia Lyons.

RCN también hizo un aporte en especie de 20 millones a su campaña.