Contratistas de Corponariño apoyaron al clan Enríquez Rosero al Congreso

Clan Enriquez Rosero
La CAR de Nariño ha sido el fortín político de Manuel Enríquez. Su hermana, la actual congresista Teresita Enríquez, trabajó allí como jefe jurídica y gran parte de quienes financiaron su llegada a la Cámara son contratistas de la entidad ambiental.
Por Ana María Saavedra

Manuel Enríquez Rosero, cacique electoral del departamento de Nariño, fue durante doce años congresista por el Partido de La U. Primero fue representante a la Cámara y en 2010 saltó al Senado. Pero el año pasado decidió no repetir en el Congreso para lanzarse en 2019 a la Gobernación de Nariño y le entregó las banderas a su hermana Teresa de Jesús.

Teresita, como es conocida, trabajó por años como jefe de la oficina jurídica de la Corporación Autónoma Regional de Nariño, Corponariño.

Esta entidad, durante diez años, ha sido un fortín político de los Enríquez Rosero. Incluso, durante la campaña, medios de comunicación como La Silla Pacífico denunciaron que desde esta entidad (que maneja para 2018 un presupuesto de 20.000 millones) le estaban haciendo campaña a Teresita Enríquez.

Tras las elecciones, en las que la candidata logró una curul con 52.459 votos, la segunda votación más alta en Nariño, en Colombiacheck revisamos los aportantes de su campaña y encontramos que tuvo cinco financiadores que han sido contratistas de entidades de Nariño y que tres de ellos han tenido contratos con Corponariño.

En total, su campaña reportó ingresos por 348’968.806 pesos, de los cuales 110’168.806 eran donaciones. El resto de dinero era de créditos en entidades bancarias y de su patrimonio.

De los cinco contratistas que financiaron la campaña de Teresita, la que más aportó fue Genny Adriana Burbano Villota (25’200.000), a quien en el Secop le figuran 46 contratos, entre 2014 y 2018, que suman suman 823’924.139.

Burbano es representante legal de las fundaciones Autoimagen de Nariño y Geobiosfera.  De los 46 contratos, 28 fueron como representante legal de la primera, 11 por la segunda y siete a título personal.

Con Geobiosfera, por ejemplo, firmó un contrato por 99’540.280 con Corponariño en 2017. Se trató de un “convenio de cooperación científica tecnológica” para desarrollar un estudio que determinara la degradación de suelos por erosión de la cuenca alta del río Pasto.

Esta fundación ha trabajado, según los contratos, desde temas ambientales hasta servicios logísticos para actividades culturales y deportivas.

En cuanto a Autoimagen Nariño, sus contratos van desde el suministro de kits escolares, de dotación para la Registraduría en las elecciones o de llantas para retroexcavadoras, hasta la divulgación de planes de prevención o la elaboración de la vallas publicitarias con la señalización preventiva vial de emergencia.

Asimismo, con la Alcaldía de Cumbal firmó el año pasado tres contratos por 182’318.816.

El resto de contratos los tuvo con las alcaldías de Ospina, Puerres, Sapuyes, Iles y Providencia, así como con el Sena.

Otro de los contratistas que financió a la congresista Enríquez fue Juan Felipe Gil Henao, quien puso 1’298.806. Entre 2012 y 2018 Gil Henao, en su calidad de representante legal de la sociedad "G y P Producciones S.A.S.", ha suscrito 17 contratos con entidades estatales del departamento de Nariño, con el objeto de prestar servicios de comunicaciones y publicidad, por un valor total de  181’574.857.

De esos contratos, cuatro fueron con Corponariño, en 2013, 2015 y 2017. En el último año firmó dos contratos por 33 y 23,9 millones. Los otros dos, de años anteriores, sumaron algo más de 20 millones.

Gil Henao también tuvo siete contratos con la gobernación de Nariño entre 2011 y 2015.

Otro de los financiadores de Enríquez es Ricardo Andrés Rodríguez Mesia, quien entre 2011 y 2017 celebró nueve contratos con entidades estatales del departamento de Nariño, como representante legal de la Fundación para el Desarrollo Socio Ambiental Fundaguiza.

Los contratos, relacionados con servicios de apoyo y asesoría en temas medioambientales, suman un total de 2.525’975.502.

Siete de esos contratos fueron con Corponariño y otro con la alcaldía de Cumbal.

Aunque el alcalde de esta población es del partido liberal, los Enríquez hicieron campaña allí, pues tienen algo de poder local a través de Corponariño.

En la lista también aparece Mario Ernesto Enríquez Chenas, quien entre 2013 y 2014 suscribió cinco contratos con la Gobernación de Nariño para ejecutar proyectos de vivienda, por una cuantía total de 832’246.200.

También entre los financiadores está David William Roque Rosero, quien tiene tres contratos con entidades estatales del departamento de Nariño, con el objeto de suministrar materiales de papelería y afines por un valor total de 6’892.200.